|
Toledo, 14 de octubre de 2009.-
Con sólo
un paseo por las calles de nuestros pueblos, o un
viaje en carretera por nuestra extensa región,
podemos constatar el avance que ha experimentado
nuestro entorno rural en las últimas décadas.
Del
paisaje apagado y estático que mostraban las
fotografías de entonces, donde hombres y mujeres
vivían de acuerdo con los roles tradicionales de la
época, hemos pasado a un retrato de Castilla-La
Mancha donde el color, el brillo, el contraste y la
textura dan forma a lo que hoy somos: un territorio
donde confluyen la variedad de espacios y recursos,
el talento de sus gentes y el proceso de
transformación hacia un futuro de oportunidades.
En esta
carrera hacia el progreso, las mujeres de
Castilla-La Mancha han tomado la delantera y se han
situado en el corazón del desarrollo, pues, de forma
invisibilizada en un pasado, y desde el ejercicio de
sus derechos en la actualidad, han impulsado la
modernización de nuestro entorno rural.
Ya hace
tiempo que Castilla-La Mancha late desde su
interior, con un movimiento sístole propulsado por
las mujeres que permite que su capacidad y talento
viaje por todo el territorio e impregne, como si de
la propia diástole se tratase, todas las esferas de
participación de la vida económica, política, social
y cultural de los municipios de esta región.
Hace ya
veinte años, el Gobierno regional creó su primer
Organismo de Igualdad bajo la convicción de que la
igualdad de oportunidades era una herramienta
fundamental en la construcción del progreso. Desde
entonces, se han diseñado infinidad de medidas
dirigidas a las mujeres del mundo rural que,
acompañadas por las políticas de desarrollo rural,
han permitido un avance innegable en materia de
igualdad.
Estas
medidas han estado apoyadas por el compromiso y la
acción de otros agentes como son las entidades
locales, las asociaciones de mujeres o los grupos de
acción local, que suman sus esfuerzos e
implicaciones en la aplicación del enfoque de género
en todas las actuaciones desarrolladas en el medio
rural y, por tanto, en la consecución de la
igualdad.
Hoy,
continúa siendo un objetivo del Instituto de la
Mujer el fomento de la capacidad y empoderamiento de
las mujeres, que permita el incremento de su
participación en la vida de los municipios, y no
sólo su participación, que ha existido desde
siempre, sino su visibilización y su reconocimiento.
Es por
ello por lo que en Castilla-La Mancha celebramos un
año más el Día Internacional de la Mujer Rural, en
agradecimiento a todas las mujeres del mundo rural,
quienes con su participación, trabajo e
inteligencia, han contribuido de forma crucial en el
avance de la igualdad de oportunidades.
Mi
reconocimiento a todas ellas, mujeres muy capaces y
muy diferentes entre sí, con distintas
personalidades y caracteres, con diversas aptitudes
y habilidades, con situaciones y circunstancias
varias, que han sabido conjugar las virtudes de
nuestra tierra con su trabajo para hacer de
Castilla-La Mancha un lugar habitable, de progreso y
de oportunidades.
Felicidades a todas. |