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Toledo, 24 de noviembre de 2009.-
Los
avances experimentados en la lucha contra la
violencia de género han permitido que hoy los malos
tratos a las mujeres salgan del ámbito privado y
sean considerados un delito. En este aspecto, se han
dado pasos fundamentales que han permitido que las
mujeres víctimas de violencia machista estén más
protegidas, más atendidas y cuenten con más
derechos.
Nuestra
Ley de Prevención de Malos Tratos y Protección a
Mujeres Maltratadas significó un antes y un después
en la erradicación de este problema social, y supuso
un precedente para la posterior ley nacional y otras
normativas de distintas comunidades autónomas.
Desde entonces se ha avanzado considerablemente en
todos los ámbitos, así como en lo que respecta a la
prevención desde los distintos sectores, y sobre
todo desde la educación, una educación en valores de
igualdad, que es por la que apuesta el Gobierno del
presidente Barreda.
En
este terreno debemos seguir insistiendo, puesto que
se está evidenciando que en las primeras relaciones
de noviazgo continúan reproduciéndose los roles de
género y comportamientos sexistas que, sin lugar a
duda, constituyen la antesala a unos malos tratos
posteriores.
En
este sentido, del total de denuncias interpuestas en
2008, el mayor porcentaje, casi el 55 por ciento,
pertenecía a mujeres situadas en una franja de edad
entre 25 y 39 años, y cerca de un 19 por ciento
tenía menos de 24 años.
Por
lo tanto, desde el Instituto de la Mujer se
considera que se debe seguir insistiendo en
programas de prevención que permitan detectar las
primeras formas de maltrato y ponerlas freno, puesto
que se ha evidenciado que entre la población
adolescente se continúan dando formas sutiles de
violencia de género que se confunden con los
componentes del amor y, por lo tanto, los y las
adolescentes tienden a justificarlas o minimizarlas,
e incluso a culpabilizar a la propia víctima de la
situación.
De
esta forma, una gran parte de los chicos y las
chicas entienden todavía, por ejemplo, los celos
como una manifestación del amor, en vez de como una
conducta de control, y por lo tanto asumen
erróneamente que mientras más celos se dan es porque
existe más amor.
Hablamos, pues de lo que el psicólogo Luis Bonino
denomina como “micromachismos” o “microviolencias”,
que consisten en “un machismo casi imperceptible que
procura que el varón mantenga su propia posición de
género creando una red que sutilmente atrapa a la
mujer, atentando contra su autonomía personal”. Ante
esta situación, Bonino destaca que hay que estar
alerta e identificar todos estos comportamientos
machistas, puesto que “están en la base y son el
caldo de cultivo de las demás formas de la violencia
de género”.
En
esta línea, va dirigida este año nuestra campaña “Tu
vida no es un juego. Páralo a tiempo”, un eslogan y
un contenido que pretende llegar a la población
adolescente utilizando una estética y un lenguaje
acorde con sus formas de comunicación, y que trata
de transmitir un mensaje claro: aprender a
desvincular ciertos conceptos como son el control,
la imposición o los celos de lo que es el amor.
La
clave de la eliminación de la violencia de género
está en la construcción de relaciones igualitarias
entre hombres y mujeres, donde ambos se respeten, se
comuniquen y practiquen un reparto equilibrado de
responsabilidades y de poder.
Por
ello, cobra una importancia clave que desde la
educación, tanto en las escuelas, como en las
familias y en los medios de comunicación, se
destruyan los estereotipos de género que contribuyen
a perpetuar las desigualdades y que llevan a la
concepción de “cómo debe ser una mujer y cómo debe
ser un hombre” y se difundan modelos igualitarios de
parejas.
La
lucha contra la violencia de género es una
responsabilidad de toda la sociedad, donde
administraciones, empresariado, medios de
comunicación y el resto de agentes sociales, así
como cada uno de nosotros y nosotras, debemos sumar
esfuerzos y caminar en una misma dirección: en el
apoyo a la víctima y el rechazo frontal a cualquier
comportamiento machista.
TU
VIDA NO ES UN JUEGO. PÁRALO A TIEMPO
El
control, la imposición, los celos… no es amor
Castilla-La Mancha por las relaciones igualitarias |